Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta críticas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta críticas. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de mayo de 2015

¡¡VENGADORES!! ¡¡QUE SIGA LA FIESTA!!

¡¡Hola amigos!! Hoy vamos a hablar de uno de los blockbuster del verano y del año, Los Vengadores: La era de Ultron. Como siempre que hay un gran estreno, sacamos las entradas con una semana de anticipación aprovechando que fuimos a ver El Último Lobo, producción China dirigida por Jean Jacques Annaud, no nos gustó nada, una buna dirección para un guión que no termina de engancharte. Pero no nos liemos, ese día ya conseguimos nuestras entradas y las de algunos amigos y familiares que se quisieron apuntar. Ya teníamos noche de cena y cine organizada. Burguers, palomitas, cocacola y Los Vengadores, la noche prometía.

LOS VENGADORES: LA ERA DE ULTRON

Aquí hay mucho tomate para todos los héroes


Como siempre en estos casos escogimos el sitio del cine que más nos gusta la fila 6 centrada en los cines MN4. Ya sentados y preparados con chuches y palomitas. La película comienza en lo alto con una espectacular escena de acción que enlaza en parte con lo que pudimos ver en Capitán América: Soldado de Invierno. Todo el grupo en acción en una gran escena que te mete en la aventura de lleno. El argumento gira en torno a la creación de una inteligencia artificial que aprovechando la tecnología del cetro de Loki podría ser la solución a problemas como los que vimos en la primera parte del supergrupo y que tiene a Tony Stark obsesionado. Como no, el tiro les sale por la culata y esa IA resulta incontrolable y sobretodo independiente, llegando a la conclusión de que la paz en el planeta pasa por una evolución al estilo de lo que ocurrió con los dinosaurios, ya tenemos a Ultron danzando a los 15 min de peli. Ya está el lío armado, además los malosos de Hydra han experimentado en la creación de humanos mejorados y los Vengadores se enfrentaran a Quicksilver que posee hipervelocidad y a la Bruja Escarlata controladora de mentes y telequinética. Decir de Quicksilver que me quedo con la versión vista en X-Men días del futuro pasado, bastante más espectacular.

Los nuevos fichajes que tendrán diferente protagonismo y suerte en la historia.


En esta película como en la anterior su director Joss Whedon se enfrenta a ciertas dificultades, repartir el protagonismo entre 6 héroes, más algún espía y el villano y un par de personajes nuevos que tendrán una evolución durante la peli. Además de contarnos todo a lo que se enfrentan con Ultron tiene que dar ciertas pinceladas para sentar las bases de la futura Capitán América: Civil War y la próxima de los Vengadores. Bueno, cuando uno lee lo que tiene que hacer este hombre a parte de contarnos una aventura de grupo entiende ciertas críticas que lee por ahí, aunque no las comparte.

El mundo friki, facebookero, blogosfero, twittero y demás estaba esperando el estreno con las uñas recién cortaditas para escribir lo más rápido posible alabanzas o críticas de todo tipo. Una de las que más gracia me ha hecho es criticar ciertas escenas oscuras diciendo que lo han hecho así para fastidiar el pirateo tipo screener, hay que joderse. En fin, voy con lo mío.

La película sigue un poco la misma línea de todo el universo Marvel, desenfadado, colorido, con toques de humor, etc. Sin embargo tiene sus momentos de desarrollo y pausa, mostrándonos los miedos de cada personaje, los porqués de su manera de actuar, y cierta profundidad que es destacable y de agradecer ya que son muchas tramas y personajes. Seguramente esos momentos más de diálogo y conversaciones que desarrollan tramas y personajes a muchos les resulta aburrido, a mi es lo que me hace gozar. Ya me pasó en la primera entrega cuando en el helitransporte hay como media hora con poca acción y donde se desarrollan ciertos conflictos que a mi me mantuvieron muy interesado. 

¿Qué es lo que menos me ha gustado? Primero el diseño de Ultron, al que le han dotado de una expresividad que no debería tener un robot y que no le hace falta, para eso está la voz del actor. Segundo quizá esas conclusiones a las que llega Ultron en pocos minutos, aunque lo veo justificable sabiendo de donde proviene que no es igual que en los comics, cosa que seguramente no gustará a los más puristas pero que guarda una coherencia indiscutible con lo que son las películas. Y tercero y último una banda sonora que me parece inferior a la primera parte, con lo que estás viendo en pantalla la música te debería elevar a los límites de la épica y eso no pasa.

A mi esta carita no me convence y a vosotros?


Lo mejor de la peli, pues Hulk una vez más y su rollito con la Viuda Negra, esos choques entre héroes que no piensan del mismo modo. Cierta parte donde vemos un Tony Stark soltando sus chistes pero donde notamos una preocupación que se nota en sus formas. La introducción de La Visión y Bruja Escarlata, el primero solo presentado pero con miga y que te hace ya pensar en su desarrollo, y la segunda con una evolución perfecta en todo el film. Ojo de Halcón con sus minutos de gloria, esos vengadores sin poderes que te hacen ver que un héroe lo es sea súper o no. Y el cameo del gran Stan Lee memorable, también en esa escena distendida de fiesta, piscolabis y copas muy de nuestro agrado.

Ese momento con un par de copas de más donde vemos otra cara de los héroes más poderosos de la tierra. Genial!!


Ya tenemos planeado un segundo visionado en el autocine junto a nuestros queridos Miguel Ángel y Ana que de paso que nos hacen una visita quieren conocer de primera mano esa experiencia cinéfila tan diferente. ¿Y a vosotros que os ha parecido? Se que hay mucha división de opiniones en general y los que son más de DC que de Marvel que le están dando bastante caña, yo tengo muchas ganas de ver al supergrupo de DC para comprobar si consigue una película coral tan bien compensada, ojalá porque estos años superheroicos están siendo gloria al menos para un servidor.

No dudéis en darnos vuestra opinión por aquí, por facebook o twitter, estaremos encantados de comentar con vosotros, siempre desde el respeto claro.

Un abrazo a todos co-cine-ritos!! Excelsior.



martes, 31 de marzo de 2015

CHAPPIE, CENICIENTA Y FOCUS = CACA, CLÁSICA Y DIVERSIÓN

Este fin de semana nos hemos dado otro atracón cinéfilo, empezando el viernes con Chappie.

El cartel de la caca


Prometía la nueva cinta de Neill Blomkamp con esas mezclas de ciencia ficción y conflictos sociales que suele hacer, y con un reparto con Dev Patel, Sigorney Weaver y Hugh Jackman. Pues menuda mierda que ha hecho este hombre, como buena mierda no hay por donde cogerla. Un desastre de guión sin sentido, unos personajes fatal construidos y planos. De verdad, que salimos cabreadísimos del cine. Y el supuesto robot es patético, tiene que provocarte empatía pero este personaje también está construido con las peores ideas, como los gestos del típico cocainómano, y una historia que no sabe a quien va dirigida. Un par de buenas ideas y mucha mierda seria el resumen. Asqueroso, miedo me da que dejen en manos de este hombre la saga Alien, si sigue este camino hará que Alien 3 parezca hasta buena.

Luego nos fuimos el domingo a nuestro querido Autocine Star. Enpezamos con Cenicienta.

El clásico de disney funcionaba y este también.


El clásico tal y como lo conocemos, con una a factura técnica buenísima y sin duda los peques de la familia gozaran con las aventuras de esta chica soñadora y entrañable. Cine que sabe a quien le esta hablando y muy bien hecho. Va dirigida a los más peques, pero nosotros también disfrutamos porque las buenas historias bien contadas siempre funcionan.

Por último Focus, con Will Smith y Margot Robbie.

La química entre los protagonistas es una de las claves.

Nos sorprendió gratamente, una de esas pelis de ladrones buenos con momentos brillantes y unos actores que te meten en la historia con su buen hacer. La primera media hora es sencillamente genial. La segunda parte flojea en algún momento pero siempre te mantiene el interés y te divierte.

Ambas pelis nos costo verlas 4 euros por cabeza, ya que es esa época del autocine donde puedes ir a coche lleno los domingos y pagas 12€ por coche y eramos 3 más Dharma, nuestra perra. Hay que ir con tiempo pero vale mucho la pena, una experiencia que no os debéis perder si tenéis la oportunidad, ya os hemos hablado del cine con sabor a Grease aquí.

Además su oferta de hamburguesas, perritos, bocadillos y demás esta muy bien, y si lo prefieres te puedes llevar la cena de casa. Te pedes llevar al perro, Dharma disfruta del cine con nosotros. Que mas se puede pedir?

Hoy el blog cumple 2 años, aprovechamos para daros las gracias por seguirnos y os animamos a que compartáis por facebook y Twitter nuestras cosillas y así ayudarnos a seguir creciendo. 
¡¡Gracias y un fuerte abrazo co-cine-rit@s!!

miércoles, 4 de marzo de 2015

EL FRANCOTIRADOR, EASTWOOD CON LA MIRILLA DESVIADA. Y ALGUNAS COSILLAS MÁS

¡¡Hola Co-cine-rit@s!! Os tenemos un poco abandonados, ya os podéis imaginar que cuando te viene una época complicada pues cuesta sacar tiempo para estas cosas aunque nos gusten mucho. Que pena que no cobremos por ello jejeje.

Aunque no os tenemos abandonados del todo, por nuestro Twitter: @Cocinaparadiso y sobretodo por el Facebook vamos colgando cositas interesantes, noticias que nos llaman la atención y montajes que unen cocina y cine, así que no dejéis de seguirnos por las redes sociales que siempre da gusto tener feedback.

Bueno, con la resaca de los Oscar he querido sacar un rato para recomendaros las 4 o 5 cosas imprescindibles que hay que ver de los ganadores y nominados y alguna de la que podéis pasar.

"La teoría del todo" por sus interpretaciones y una preciosa historia. "Descifrando Enigma" por una historia  poco conocida y un personaje muy bien escrito y también muy bien interpretado.
"Birdman" es extraña, pero tiene una hechura original y los actores están soberbios. Nos falta Wiplash por ver, aunque algún amigo del blog ya nos la ha recomendado mucho.

La ultima que vimos fue "El francotirador" de mi admirado Eastwood y vamos a analizarla un poco mas por ser la ultima y porque no debería haber estado entre las nominadas.

EL FRANCOTIRADOR:




Buenas interpretaciones, una historia interesante, un protagonista que lo da todo y más. Algunas escenas rodadas de forma magistral y aún así te da la sensación de aburrimiento y de que te da un poco igual lo que pase. ¿Cual es el problema?

Creo que Eastwood se ha acomodado y que no está haciendo las cosas con interés. Si nos fijamos después de "Gran Torino" no ha conseguido hacer una película redonda por completo. Se ha hecho mayor, o más bien le pone poco interés. En sus últimas pelis "J. Edgar" y "Jersey Boys" pueden gustar más o menos pero el desastre del maquillaje te jode la peli . Aquí la cosa va de muñecos, en "El Francotirador" en vez de usar un bebé real usan muñecos en un par de escenas y queda patético, incluso se ve al prota mover el dedo para que parezca que el niño está moviendo el brazo, horroroso.

Estas atrocidades en películas de Eastwood me llevan a hacer la siguiente reflexión. Eastwood ha perdido la ilusión, salvo "Más allá de la vida", sus últimas películas han sido biopics, que podría ser interesante pero en el caso de Eastwood de alguna forma le ha afectado. Cuando se involucraba en la historia como en "Gran Torino", "Un mundo perfecto", "Million Dollar Baby"... Se notaba el cuidado en la historia, en los detalles y en el conjunto en general. No se si es casualidad o no, pero cuando el guión es original y no una historia real, nos ha dado mucho mejor cine que con estas pelis sobre hechos reales. Algo en esa originalidad ha perdido y esperamos que lo vuelva a recuperar. Para mi uno de sus trabajos más flojos.



Aunque lo más ridículo es que una película con un error como el de los muñecos bebe sea nominada a los Oscar, lo de la academia este año ha sido de traca. Quizá me esté cebando mucho y la peli tiene un mensaje valiente y sin complejos, pero es que se va todo a la porra por la desidia de un equipo que permite que esos muñecos se carguen la peli. Muy mal Clint, esperamos que cuides más tus producciones.

Antes de acabar el post deciros que también hemos visto "50 sombras de Grey", para mi fue un aburrimiento por falta de historia mas que nada. Aunque de los 4 que fuimos 3 se quedaron más contentos que yo. En fin en breve más cine y más cocina y más comida y...
¡¡MÁS MADERA!!!

¡¡Un saludo co-cine-rit@s!!

jueves, 27 de noviembre de 2014

TORRENTE 5, OPERACIÓN EUROVEGAS: AL RICO HUMOR FÁCIL

Aunque ya son pocos los cines donde aguanta en cartelera (hace casi dos meses desde su estreno), no queríamos pasar por alto otra peli española que ha triunfado en taquilla este año en que parece, al menos visto desde fuera, que el cine patrio ha encontrado un cierto camino para llamar la atención de los espectadores. Nos referimos a Torrente 5: Operación Eurovegas, el mejor estreno del año en España.

Lo confieso. Quien escribe estas líneas ha pasado muy buenos ratos con este ex-policía facha, machista, asqueroso y pendenciero nacido de la imaginación de Santiago Segura. Desde la primera peli, allá por 1998, que nos presentaba al personaje, pasando por su secuela tres años después, divertida a rabiar, con situaciones hilarantes una detrás de otra, y en menor medida con la tercera y cuarta entregas, más flojas, donde se advertía un cierto más de lo mismo y una preocupante cuesta abajo. Pero, contra pronóstico, Torrente 5: Operación Eurovegas ha constituido un punto de inflexión a mejor.


El póster de la peli. Torrente vuelve con fuerza.

Corre el año 2018, Torrente sale de la cárcel. La España que él recordaba ya no existe, ha cambiado. Ahora se encuentra dividida (literalmente) e inmersa en una crisis que se ha estancado. Tal es su shock que decide abandonar el camino recto (¿¿??) para convertirse en un fuera de la ley. Así, con la ayuda de una banda de "especialistas" reclutados de entre sus amigos y conocidos, se propondrá llevar a cabo un gran golpe que ha planeado hasta en su más mínimo detalle: atracar Eurovegas.

Con esta premisa, Santiago Segura recupera la esencia de sus dos primeros trabajos y se curra la que posiblemente es la película más divertida de la saga, superando quizá el nivel de la segunda entrega en cuanto a gags por minuto, encadenando un chiste tras otro, ametrallándonos con situaciones cómicas que se suceden una tras otra, sin tregua, regresando de alguna forma a las raíces del personaje y volviendo a presentarnos a aquel tipejo casposo, guarro y deleznable que vino para quedarse hace ya 16 años.

Esperábamos cierto humor de mal gusto. Y lo hay; si no, no sería Torrente. Pero convive perfectamente con un buen número de planteamientos ingeniosos, situaciones cómicas de lo más ocurrentes, una trama bien hilada que pone a cada uno en su sitio y la acostumbrada crítica social que en esta entrega se vuelve más ácida si cabe, arremetiendo sin cortarse un pelo contra la corrupción, contra los nacionalismos (me gustaría conocer los números de recaudación de esta película en Cataluña) y, en defintiva, contra la sociedad en general.

Tal parece que en las pelis de Torrente haya más gente que un día de Navidad en Preciados o Gran Vïa...

En cuanto al reparto, hay de todo, como en botica. Torrente es Santiago Segura del mismo modo que Indiana Jones es Harrison Ford. Alec Baldwin nunca me ha hecho tilín, limitándose a figurar como la estrella que pretende darle empaque a la peli. Los chanantes Julián López y Carlos Areces, hilarantes por momentos, hacen suyos sus papeles de Cuco y Ricardito respectivamente, haciendo gala de sus aptitudes (y actitudes) para la comedia. Un sorprendente Jesulín, muy simpático, echándole gracia y sin problemas para reírse de sí mismo. Le sobran minutos a Cañita Brava (un poco hace gracia, demasiado acaba por cansar). Anna Simón entre natural y sexy, el regreso de Fernando Esteso, Angy poniéndole ganas, Neus Asensi y Chus Lampreave recuperando viejas sensaciones, Flo haciendo de Flo, y más, muchos más, con los habituales cameos. Y no podía faltar Tony Leblanc, en esta ocasión en una breve aparición in memoriam.

Ideal para desconectar. Perfecta para eliminar una jaqueca descomunal tras un día complicado en el curro: comprobado. Cine de evasión sin medias tintas.

¡Ah! Y de propina con la poderosa voz de Mónica Naranjo ("amigueta" de Segura a raíz de que coincidieran en el programa de A3 Tu cara me suena) y el arte del gran Sabina en la banda sonora. ¡Ahí es ná!

¿Nos hacemos unas pajillas...?

¡Saludos culinocinéfilos!

domingo, 16 de noviembre de 2014

INTERESTELLAR: UN VIAJE AL ESPACIO, AL TIEMPO Y AL AMOR.

¡¡Hola co-cine-ritos!! Hoy os traemos nuestra reseña sobre Interestellar el último trabajo de Christopher Nolan. Mucho se está escribiendo sobre esta película, para unos un peliculón que marcará una época, para otros una película que visualmente está bien pero que es pretenciosa y con un guión lleno de agujeros. Nosotros la vimos el día del estreno, dejándonos una pasta en las entradas (joder!! cuanto tiempo hacía que no íbamos con alguna oferta) pues era viernes y peli de Warner que no admite ninguna promoción salvo la del día del espectador, cosas de distribuidoras o productoras que me cabrean mucho.

El hombre enfrentado a su última esperanza, el espacio desconocido. Precioso cartel, se han hecho varios buenísimos.


Creo que igual que todo el mundo fuimos con unas espectativas altísimas, los trailers, las entrevistas a director y reparto, los trabajos previos de Nolan, todas estas cosas hacen que la gente vaya al cine con unas ganas tremendas de ver un peliculón y creo que por eso la gente más que una decepción se pega una leche de proporciones cósmicas. En nuestro caso al acabar la peli todos estabamos bastante contentos, con alguna duda que resolver y un rato de debate acerca de los viajes espaciales y las paradojas temporales. Creo que eso es algo que dice mucho le la película, no te deja indiferente, igual que otros clásicos de la ciencia ficción como Blade Runner o 2001 Odisea del Espacio han generado debates y múltiples interpretaciones acerca de su argumento y el significado de sus finales. No se como tendréis de frescos estos clásicos, en mi caso 2001 la revisioné hace unos meses y reconozco que puede resultar un tostón, pero a mí me engancha sobre todo la parte de la rebelión de la IA y esa secuencia final tan confusa y difícil de interpretar. El caso es que algunas de estas películas nos cuentan historias de viajes espaciales y robots o replicantes, pero en el fondo lo importante es el ser humano, sus dudas, sus miedos, su valentía y sus instintos. La película de Nolan también juega a este juego y para mí con éxito.

La historia es sencilla, el planeta se va al garete por nuestra culpa, los superlistos lo sabían y tienen un plan para salir por piernas, no se sabe por qué hay un piloto que era la leche y que los encuentra de chiripa gracias al mensaje que un fantasma deja en su casa; ya está el equipo completo, pues al tajo y a viajar por el espacio. Aquí acabo de poner uno de los problemas con el guión, esa forma extraña de que el piloto sea reclutado, creo que no está bien resuelta, que no tiene sentido que los tenga que encontrar él, que no le hubiesen buscado antes, pero si lo pensamos, sin esa historieta el resto de cosas como el cabreo de la hija y el vínculo del fantasma con todo esto no tendría sentido. Pero claro, a esto llego yo después de haberla visto hace casi una semana, si os digo la verdad cuando salí del cine me lo había pasado tan bien que todo eso que acabo de comentar me la sudaba o más bien ni se me había pasado por la cabeza.

No quiero destripar más, así que vamos con otras cosas que no son el guión. Primero la ciencia que envuelve toda la peli es creíble y tiene sentido, eso es lo que importa. Que no sea cierta me importa un pimiento, la ciencia ficción no ha de ser cierta, ha de tener una base científica creíble y que te ayude con la historia. Técnicamente la película es una pasada, nos da algunas secuencias preciosas y espectaculares. Creo que la dirección consigue mucho de lo que se propone, como mostrar la inmensidad del espacio, lo pequeños que somos en él, el ambiente hostil y claustrofóbico en el que se mueven los protagonistas, transmite mucho. La fotografía busca el realismo y huye del efectismo. Los efectos especiales ayudan a la historia, muy bien usados y sin abuso, lo importante es lo que cuentan no tienen que ser los protagonistas de la historia si no ayudar a contarla. Mención especial a los robots que les ayudan en la misión, un diseño cojonudo. 

Una de esas imágenes preciosas y sobrecogedoras de la exploración espacial y sus misterios.

Los actores están a un gran nivel, transmitiendo la tensión y la dureza de la historia donde el tiempo les causará más de una jugada por el problema de que no transcurre igual según donde estén y hacia donde van, lo que para unos son unas horas o días para otros son años. Aprovechando todo esto nos hablarán de lo mejor y lo peor del ser humano, el instinto de supervivencia. Se nos enseñará en la película que somos capaces de lo más heroico y lo más rastrero con tal de sobrevivir. Y la reflexión sobre el amor, lo único que puede trascender más allá del espacio y el tiempo, eso que escapa a la ciencia y sigue siendo un misterio precioso. 

Matthew McConaughey, el protagonista en uno de esos momentos en que se da cuenta de lo que el tiempo le está haciendo en  esta misión.
Para concluir deciros que es una película de la que podéis leer muchísimo, pero que hay que ver en el cine, pobre de aquel que la vea en versión piratilla, se va a comer una mierda de las gordas. No es lo mismo hacer una paella con buen producto y tomándote tus dos horitas para que todo salga perfecto que comprar un preparado para hacer en 20 min, vas a comer paella igual, pero la experiencia es completamente distinta. Con esta peli te va a pasar algo parecido de verla en el cine a verla de otra forma. Bueno amigos, y vosotros ¿la habéis visto? ¿Os ha emocionado o decepcionado?

martes, 21 de octubre de 2014

***ME GUSTA / NO ME GUSTA***: PERDIDA

Co-cine-rit@s, ¡hoy estrenamos sección: "ME GUSTA / NO ME GUSTA"!

Seguro que más de una vez habéis ido al cine en pareja o en grupo y la misma peli que a unos os ha parecido la octava maravilla, para otros ha sido un fiasco como una casa.

De vez en cuando en Cocina Paradiso nos ocurre lo mismo. En este caso vimos Perdida, y tuvimos gustos encontrados.

Os dejamos con las dos versiones de la historia en nuestra primera entrega de "Me gusta / No me gusta".


PERDIDO ANTE FINCHER

 
Resulta preocupante la deriva que está tomando la filmografía de David Fincher de un tiempo a esta parte. Sin haber visto Los hombres que no amaban a las mujeres y, por tanto, sin base para opinar sobre ella, me sorprendió el tropezón que supuso La red social tras una carrera no demasiado prolífica pero sembrada de grandes títulos. Y ahora me ha vuelto a decepcionar con Perdida.

Porque perdido estaba yo en la butaca del cine intentando encontrar algo de suspense y, sobre todo, algo de sentido en este supuesto thriller que estaba viendo en la pantalla. Un thriller que empieza prometedor pero que con el paso de los minutos se revela plano, sin fuerza, sin punch, de más (es un decir) a menos, con un tufillo a telefilm de los domingos por la tarde después de comer que tira pa´trás.

Perdida pretende ser una crítica a la hipocresía conyugal y a la falta de ética y de escrúpulos por parte de los medios de comunicación, disfrazada de thriller. Loable intento, pero fallido resultado: si quieres expresar una idea valiéndote de una película de género, no la cagues en el género porque se va todo al garete. Es lo que ocurre en Perdida: el suspense no funciona y con ello la idea no cuaja. Y me da coraje, porque Fincher ha patinado en lo que mejor sabe hacer.

No puede decirse que esté mal dirigida. Perdida es Fincher, se nota su mano de artesano. Técnicamente impecable, sí, pero esta vez se ha olvidado de la emoción, y ese lastre pesa demasiado. Es como si hubiese rodado con el piloto automático. Prefiero películas como Durmiendo con su enemigo, Doble traición o La mano que mece la cuna (diferentes entre sí, pero todas con alguna similitud con Perdida), más entretenidas y con menos pretensiones que la que nos ocupa.

Es cierto que al pobre Fincher tampoco le ayudan demasiado. Ben Affleck roza la inexpresividad absoluta, alejándose de algunos buenos papeles interpretados en títulos recientes (Argo, The Company Men, Runner Runner o La sombra del poder) y Rosamund Pike logra parecerse por momentos a un maniquí, dando ambos la impresión de no creerse sus roles. El guión encadena un sin sentido tras otro hasta perderse en sus propios giros, y así es difícil dirigir algo decente. Y la música, por su parte,... ehm, ¿hay música?

Seguiré interesado en Fincher. Se lo ha ganado con éxitos del pasado. Pero otro resbalón más y se va a mi catálogo de directores irregulares y sobrevalorados. Os lo juro por Snoopy.

¡Saludos culinocinéfilos!


FINCHER AL SERVICIO DE LA HISTORIA

 
Qué contento me pone esta nueva sección, aunque no lo parezca lo de no estar de acuerdo nos pasa mucho, pero normalmente ya hay entrada publicada y respetamos la opinión del primero que ha escrito. El otro en todo caso deja un comentario si le da mucha rabia alguna cosa jejeje...

En cualquier caso una reseña sirve para conocer la opinión de una persona, y poco a poco ves si te cuadran sus gustos para hacer o no hacer caso a sus recomendaciones. Al final la última palabra y la opinión correcta la tienes tú sentado en la butaca. No he leído la opinión de mi compi que ha sido más rápido que yo para no influir mi reseña buscando contradecir algún argumento u opinión suya.Vamos con la peli.

Fincher es un director al que admiro mucho, Seven, El club de la lucha, La red social o El curioso caso de Benjamin Button son cintas que me encantan y que tienen un sello personal inconfundible. Eso sí, en su evolución como director creo que Fincher está acertando y adaptando su dirección a aquello que cuenta y se cuida mucho de esto, desde los créditos hasta el plano final.

En Perdida nos cuenta tres historias, la de la chica perdida, la del marido que la pierde y la que se montan los medios de comunicación. Parece ser que la autora del libro Gillian Flynn firma también el guión, y aquellos que han leído la novela confirman que es muy fiel, no es mi caso que no la he leído. Es complicado hablar sobre una peli donde el misterio es la clave y no queremos desvelar nada, aunque esa clave es justo lo que a mí me ha funcionado durante toda la película. Una sensación de desasosiego donde ves que todo apunta en una dirección y aún así tienes la mosca detrás de la oreja, el marido que no cae bien pero aun así ves que no merece lo que le pasa, y unas pistas tan claras que te hacen sospechar pero te dejan la sensación de manipulación en el cuerpo. 

Quizá el acierto de Fincher ha sido la sobriedad, con lo que le gustan a él algunas escenas rápidas y saturadas de información. Aquí con la manipulación de los medios de comunicación se podría haber explayado haciendo un montaje que mezclara televisión, realidad, diarios y conspiraciones sospechosas. Pero tengo la sensación de que el tono de la película cambiaría y traicionaría el espírtu de la novela y de la historia.

Los actores creo que están muy bien, Affleck con sus limitaciones creo que está muy bien elegido y dirigido dando ese perfil de pánfilo que va al salto de la mata y que se ve envuelto en algo que supera su poca personalidad. La chica, Rosamund Pike, pasa por muchos registros en la historia y me parece que hace un papelón, no cuento más de ella por vuestro bien. Y mi querido Neil Patrick Harris hace un papelito muy pequeño y secundario, pero creo que borda un personaje del que sabes muy poco y realmente no sabes por dónde va a salir, personalmente creo que en la historia queda desaprovechado, pero esta no es la historia de este personaje, lástima.

Hay algo muy curioso, la música son pinceladas. Acompaña, enfatiza la historia de amor y poco más. Eso en general me suele cabrear, a mi me gustan mucho las bandas sonoras y me fijo en ellas, sin embargo una banda sonora reconocible no le pega a la historia, y quizá la música daría alguna pista si tomase algo más de protagonismo. Creo que han acertado.

Me queda hablar un poco de la fotografía, algo que Fincher cuida muchísimo y que suele dar el tono de la peli. Es una película gris, con una luz tenue y neutra todo el tiempo, y creo que ayuda a crear una sensación de agobio e incertidumbre donde todo y todos parecen reales y falsos al mismo tiempo. 

Esas sensaciones de no saber por dónde va a ir la cosa es lo que más me ha gustado de la película, el papel de los medios de comunicación es la otra, unos medios a los que les interesa la carnaza y poco más, pero lo que es peor y quizá lo más real de la peli es que todos están vendidos a esos medios, da igual lo que te hayan hecho o lo que hayan dicho de ti si luego te encumbran y te ayudan te vendes a ellos. Esos son los valores de los personajes, todo vale si me da pasta, la justicia y los valores dan igual, lo importante es la pasta, la fama y la buena prensa.


Bueno Co-cine-rit@s, espero que os hayan gustado nuestras opiniones enfrentadas, pero ahora lo único que nos interesa es la vuestra. Me voy a leer la crítica de mi compañero ahora que he terminado, recordad que podéis comentar cosas por aquí y por el Facebook

lunes, 13 de octubre de 2014

LA ISLA MINIMA: CINE NEGRO DE MAXIMA CALIDAD

El viernes pasado fue un día duro en el trabajo. Un día de mierda, triste, que puso fin a una semana laboral complicada y decepcionante. Por eso, cuando llegué a casa por la tarde, a eso de las siete, le propuse a Ana uno de esos planes de cena y cine que tanto nos gustan en Cocina Paradiso. Tenía que desconectar del mundo. Así que hora y media más tarde, desafiando a la lluvia que caía en Madrid, cogimos el coche, fuimos a cenar a un Tommy Mel´s y después vimos una peli a la que le teníamos ganas, La isla mínima. Placeres baratos, sí, pero placeres al fin y al cabo. A veces son los mejores.

Acertamos porque fue un placer ver La isla mínima, la verdad. Y una desconexión absoluta, porque me atrapó sin remedio.

El cartel de la peli muestra a la perfección el tono de la historia. En él destacan las marismas, que se convierten en un personaje más de la historia.

Dos policías de ideologías y caracteres opuestos son expedientados y castigados a desplazarse desde Madrid hasta un remoto pueblo de las marismas del Guadalquivir para investigar la desaparición de dos chicas adolescentes. Corre el año 1980 y allí se toparán con una comunidad anclada en el pasado y en el miedo, donde un asesino contará con la protección de un autoimpuesto pacto de silencio que atenaza a los habitantes del lugar.

Con estos mimbres Alberto Rodríguez teje un maravilloso ejercicio de cine negro, gran cine negro made in Spain, y nos brinda una historia de ritmo pausado que destila tensión a fuego lento en el patio de butacas sobre la base de un guión espléndido en el que colabora con Rafael Cobos y que no deja nada al azar, o casi nada, porque sí es cierto que alguna de las subtramas cojea a la hora de su resolución o, directamente, se deja sin cerrar: lapsus nimios. Contribuyen a redondear el producto la contenida música de Julio de la Rosa y, sobre todo, la magnífica fotografía de Alex Catalán (premio del jurado a la mejor fotografía en el último festival de cine de San Sebastián), que endurece los escenarios con el uso de colores crudos y apagados, transportándonos de este modo a una época en que aún muchas televisiones eran en blanco y negro. Embobados quedamos, de propina, con unos espectaculares planos cenitales usados como una suerte de finales de capítulo, como si de una miniserie se tratara.

Javier Gutiérrez y Raúl Arévalo en los que para ambos puede que sean los papeles de sus vidas hasta la fecha.

A nivel actoral es de agradecer el esfuerzo de los dos protagonistas principales, Raúl Arévalo y Javier Gutiérrez (éste último concha de plata al mejor actor en el Festival de cine de San Sebastián), que en esta ocasión se alejan de la comedia y pelean con brío para dar lustre a sus interpretaciones, cumpliendo con los matices de sus personajes. En cuanto al resto del reparto hay de todo, destacando por encima del resto una inspirada Nerea Barros que borda a la desesperanzada madre de las jóvenes. Nos quedamos con ganas, eso sí, de disfrutar durante más minutos de Antonio de la Torre, creemos que desaprovechado como secundario en un papel que quizá pudiera haber dado más juego.

En un tenso final escrito con lluvia, casi podemos decir que Alberto Rodríguez emula al mejor Fincher de Seven.

Una historia mil veces vista, la de dos policías antagónicos (en este caso representantes de las dos Españas, la de la opresión cuyo ciclo parecía acabar frente a la de la esperanza que comenzaba a salir a flote) obligados a entenderse para resolver un caso, pero contada de modo magistral. Algunos momentazos rebosan genialidad, como esa estremecedora persecución nocturna en coche por los caminos tenebrosos de las marismas, demostrando que no hace falta gastarse una millonada para rodar una persecución que nos deje pegados a la butaca. Y, para acabar, un The End amargo que requiere de toda vuestra atención, que sugiere más que muestra, que nos habla de tiempos oscuros en que la justicia era diferente para los ricos y para los pobres. Retazos de un pasado no demasiado lejano.

O de un presente, quizá, que se obstina en quedarse.

¡Saludos culinocinéfilos!

jueves, 18 de septiembre de 2014

JERSEY BOYS: OTRO PELICULON DE CLINT EASTWOOD

Llevo una semana tarareando canciones de Frankie Valli y de los Four Seasons y escuchando en el coche la banda sonora de Jersey Boys sin parar. Supongo que sería una penitencia para Ana si no fuera porque a ella le ocurre lo mismo. Y la culpa de todo la tiene un californiano de 84 años.

Os contamos. La semana pasada estuvimos unos días en Oviedo -apenas cuatro- aprovechando parte de la segunda tanda de nuestras vacaciones, que en esta ocasión coincidía con el inicio de las fiestas de San Mateo. Llegamos el miércoles a eso de las seis y media de la tarde, una visita rápida al señor Roca y quemando rueda nos fuimos a los cines Cinesa de Parque Principado: estaba reciente el estreno de un nuevo trabajo tras las cámaras de Clint Eastwood y eso, para la sección astur-madrileña de Cocina Paradiso, es un acontecimiento de primer orden.

Porque uno, que creció viendo a tipos como Silvester Stallone, Arnold Schwarzenegger, Steven Seagal o Jean-Claude Van Damme repartir mamporros a mansalva durante los años 80 y 90, tiene sin embargo encumbrado al señor Eastwood como el prototipo de hombre duro por excelencia desde hace décadas -no malmetáis con Los puentes de Madison- y, la verdad, nunca hubiera imaginado que Harry el Sucio o el bueno de El bueno, el feo y el malo llegaría con el tiempo a cautivarme dirigiendo películas, con ese estilo suyo clásico, elegante, sobrio, sin estridencias pero contundente. Prejuicios, lo sé, pero es así y estoy encantado de que me dé la réplica con cada trabajo que se saca de la chistera. Por supuesto, lo ha vuelto a hacer.

El cartel de la peli es estupendo. Sencillo y sobrio, refleja a la perfeción la esencia de la película.

El 5 de septiembre se estrenó en España Jersey Boys, la visión de Clint Eastwood sobre el inolvidable Frankie Valli y su grupo The Four Seasons, iconos indiscutibles del soul italoamericano desde principios de los 60 y, más tarde, del sonido disco setentero, que parieron clásicos indiscutibles como Big Girl don´t Cry, Walk like a Man, December 1963 (Oh, what a Night) o Can´t Take my Eyes off you. Basada en el musical homónimo que triunfó en Broadway, nos cuenta el origen, ascenso, triunfo y declive de aquel grupo formado por cuatro chicos de barrio que con demasiada frecuencia se vieron caminando sobre la fina cuerda que separa el éxito del lado oscuro de la vida. El tesón para llegar a lo más alto, sus comprometidas relaciones con la mafia y los códigos de lealtad que les unían fueron factores clave que guiaron sus vidas.

Dos leyendas vivas -¡y tanto!- del artisteo americano: Clint Eastwood y Frankie Valli (84 y 80 años respectivamente) durante el rodaje.

Son los mismos protagonistas quienes van desgranando la trayectoria del grupo, tomando como base un guión fabuloso (por obra y gracia de Rick Elice y John Logan) que consigue contarnos su historia a través de la conjunción de cuatro formas diferentes de ver las cosas -y la vida- y de sus cuatro personalidades, a cada cual más distinta. Y lo hacen dirigiéndose a cámara, mirándonos a los ojos, un recurso arriesgado que, en manos del director californiano, consigue meternos de lleno en la trama y hacernos partícipes de ella.

Además está un vestuario trabajado con minuciosidad, la fotografía, la ambientación, una banda sonora que nos transporta a los años 60 y 70, las vistosas coreografías, unos temas musicales perfectamente anclados en la historia que se cuenta (confieso que no volveré a escuchar de la misma forma temas como Sherry o My Eyes Adored You),... todo se confabula para brindarnos una película enorme, grandiosa, como la calificó Ana, boquiabierta una vez salimos del cine. No es la mejor de su director, pero sí un trabajo redondo que te engancha desde el minuto cero.

Para los cuatro personajes principales Eastwood (no os perdáis, por cierto, el simpático cameo que "se dedica" a sí mismo durante unos breves segundos) eligió actores desconocidos para el gran público, bien escoltados, eso sí, por un carismático Christopher Walken que borda el papel de capo mafioso a quien deberíais respetar si tenéis en alguna estima vuestra vida. A Michael Lomenda y a Erich Bergen nos los creemos como Nick Massi y Bob Gaudio, respectivamente. John Lloyd Young cumple sobradamente como Frankie Valli (no en vano fue merecedor de varios premios en su etapa en el musical de Broadway interpretando el mismo papel). Y, destacando sobre todos ellos, Vincent Piazza y su magistral recreación de Tommy de Vito, que construye un personaje único, despreciable por momentos, encantador en otros, tan contradictorio que no podremos evitar sentir cierta lástima por él.

En todo un alarde interpretativo, Vincent Piazza (a la derecha) da vida a un Tommy de Vito rebelde e impredecible que os fascinará.

Más que un musical, Jersey Boys es un biopic sobre un grupo musical y, por fuerza, la película es muy musical, pero no es un musical en sí mismo. Eastwood, un melómano confeso e irreductible, sólo se da el gusto de soltarse la melena al final, con un momentazo coral por todo lo alto que nos brinda un cierre espectacular al más puro estilo Grease, en un claro homenaje al musical de Broadway del que es heredera.

Eastwood y estos cuatro mozalbetes son los culpables de que mis pies lleven una semana dándole por su cuenta al baile de San Vito.

Si os gusta el soul americano de los años 60, si conocéis a Frankie Valli y a The Four Seasons, ésta será una peli que se os quedará grabada. Si no, conoceréis una parte de aquella música que hizo menear las caderas a millones de jóvenes de aquella época e, igualmente, disfrutaréis de un peliculón en toda regla.

¡Saludos culinocinéfilos!

miércoles, 3 de septiembre de 2014

EL NIÑO

Que Telecinco y compañía han invertido una pasta gansa en una peli se sabe porque el bombardeo de publicidad con que nos obsequian antes de su estreno resulta mareante. Es el caso de El Niño, el último órdago del cine patrio, que fuimos a ver este pasado fin de semana. Domingo, la sala casi llena pese a ser el último día de agosto y pese al precio de las entradas en los cines Dreams Palacio de Hielo de Madrid: 9,60 euros, aunque nosotros aprovechamos uno de esos cupones de oferta que acompañan a las entradas adquiridas un día determinado y que permite comprar localidades por un tiempo limitado a precio reducido, en este caso 6,50 euritos.

Y al final aplausos, buen sabor de boca y un regusto a cine de calidad. Gran tarde de butaca y palomitas, sí señor.

El Niño nos cuenta dos historias paralelas: la de Jesús y Eva por una parte, dos policías antidroga empeñados en demantelar, al menos en lo posible, las rutas por donde se cuela la cocaína a través del estrecho de Gibraltar, y por otro lado la de El Niño y El Compi, dos jóvenes que se inician en el peligroso mundo del narcotráfico para ganar un dinero rápido, dos destinos encontrados que acabarán cruzándose en medio de persecuciones, violencia y adrenalina.

El cartel de la peli.

La peli comienza bien, muy bien, metiéndonos en la piel de los agentes de la policía antidroga en una operación secreta que acaba resultando un estrepitoso fracaso; una decepción para la pareja de policías en una secuencia tan bien contada que la desilusión acaba siendo también nuestra. Tras el prometedor comienzo, el nivel se mantiene y la historia policiaca acaba derivando hacia un convincente thriller de acción.

Daniel Monzón nos demuestra con su último trabajo que si queremos y si disponemos de medios suficientes, no somos malos rodando escenas de acción. Os toparéis con sorprendentes secuencias de persecuciones en el mar, con helicópteros de la policía acosando a lanchas cargadas de droga, y buenas persecuciones de coches, alejándose de la parafernalia hollywoodiense y ofreciéndonos una acción más cercana, más de andar por casa, más real, pero ni mucho menos de poca calidad, al contrario, acción sobria y creíble. Tanto es así que da la impresión de que la última persecución en tierra se nos queda coja porque las anteriores han sido tan buenas que queremos el más difícil todavía.

Si queremos y si disponemos de medios suficientes, no somos malos rodando escenas de acción. Sólo tenemos que creérnoslo.

Quizá la peli se nos haga un poco larga (que no pesada), quizá le sobren veinte minutitos, quizá alguna escena de acción se nos vaya de las manos y se alargue demasiado, como marcando el territorio, como diciéndonos ¡Eh, que en España sabemos rodar acción, coño!,... el resultado global merece la pena, no obstante.

Pero El Niño no se queda ahí. Porque, como contrapunto a la acción, nos brinda un buen thriller policiaco, bien narrado, con calma, con el tempo suficiente como para ir desgranando a los personajes y mostrarnos sus motivaciones y sus deseos. Y también sus obsesiones. La base de todo está, claro, en un excelente guión que se toma el tiempo necesario para que la historia vaya fluyendo y las diferentes tramas avancen sin que todo parezca un circo hasta el final, cuando los destinos de los personajes que se encuentran a ambos lados de la ley se cruzan y descubrimos que no hay blanco ni negro, que la vida se compone de una amplia gama de grises y que todo es mucho más ambiguo de lo que podríamos pensar.

En El Niño no hay blanco ni negro: la vida se compone de una amplia gama de grises y es más ambigua de lo que podríamos pensar.

El reparto es de lo mejorcito que podemos ver en nuestro cine. Nuestro admirado Luis Tosar va de menos a más y, sin despeinarse, cumple con su papel de policía tenaz e idealista, dejándonos un par de momentos que nos recuerdan porqué es un número uno de la interpretación. Bárbara Lennie (¡cómo nos gusta esta actriz!) derrocha naturalidad y sencillez, convirtiéndose en el contrapunto sensato de Tosar. Eduard Fernández demuestra tablas y borda a un poli que, lejos del idealismo, ha caído en la monotonía de un trabajo muchas veces desagradecido y que sólo aporta sinsabores. Sergi López, el más flojo de los veteranos, parece poco convencido con su papel de superior jerárquico de los anteriores. Y en cuanto a los jóvenes, cumplen sin más, disimulando su escasez de tablas con los buenos diálogos que aporta el guión. A destaca la poderosa mirada de Jesús Castro, El Niño, que por momentos consigue disfrazar su inexpresividad.

Buenas localizaciones, una gran fotografía y una música que acompaña a la perfección a la historia (a ratos frenética, calma chicha en otros) completan los aciertos de la peli.

Sueños de prosperidad, lealtad y amor de un lado. Compromiso, sentido del deber y corrupción de otro, con la violencia como telón de fondo en ambos casos. Todo ello regado con generosas escenas de acción y un buen chorro de thriller policiaco de calidad.

Os la recomendamos.

¡Saludos culinocinéfilos!

miércoles, 20 de agosto de 2014

DRAGONES Y MEDIO AMBIENTE

Ya hemos visto la segunda parte de Como entrenar a tu dragón. Soy muy fan de la primera, por sus secuencias espectaculares, por la historia clásica pero muy bien llevada y por una banda sonora que creo es el mejor trabajo que ha hecho John Powell.

Como véis, dragones y humanos compartirán el protagonismo.


La segunda entrega no decepciona. Técnicamente se nota mucho el avance, todo esta mejor hecho, con más detalle y realismo. Los mismos personajes en una aventura nueva donde Hipo, Desdentao y sus amigos harán de las suyas y se enfrentarán a villanos humanos y dragones, al tiempo que descubrirán mucho sobre sí mismos como humanos, como dragones y como amigos.

Una historia elaborada, con un mensaje medioambiental y pronaturaleza. Pero siempre sin dejar de lado un buen ritmo, gags en los momentos apropiados y emociones fuertes. A nivel espectáculo, los dragones sus vuelos y todo lo que los rodea dejan momentos grandiosos a nivel visual. Y a nivel emocional, los sentimientos de una familia que se reencuentra, las amistades y problemas entre dragones y humanos, todo tiene su tiempo y algunos momentos buenos y otros duros. Sin duda dotar a los dragones de las características de mascotas domésticas es el gran acierto de esta saga y el motivo por lo que se mete a tanta gente en el bolsillo.

Sin duda la pareja protagonista nos recordarán a más de uno con sus mascotas, yo incluido.


La banda sonora evoluciona ligeramente, pero mantiene los temas que tanto le van a esas aventuras de jinetes de dragones, de los scores que da gusto escuchar.

En conjunto una gran aventura, y buena secuela donde nos dan lo que esperamos, más dragones, más aventura y más sobre la historia de amistad entre humanos y dragones. Muy buena progresión lleva esta franquicia. Esperando la tercera parte y para esa pedimos una pareja para el fantástico furia nocturna, Desdentao. Recomendada para ir en familia.

lunes, 11 de agosto de 2014

CHEF: EL SABOR DEL OPTIMISMO

Sin duda la cocina está de moda. Realities, concursos, programas, películas, series, canales temáticos, libros, cocineros convertidos en auténticas estrellas mediáticas,... incluso blogs de cocina que algunos lunáticos se empeñan en hacer que leáis... ehem. Siguiendo la tendencia, el sábado pasado fuimos a ver Chef, una comedia resultona de ambiente culinario cuya reseña, por supuesto, no podía faltar en Cocina Paradiso.

Chef nos cuenta las peripecias de Carl Casper, un jefe de cocina que pierde su empleo en un restaurante por negarse a aceptar las encorsetadas exigencias de su propietario. Divorciado y alejado de su hijo, la falta de ofertas de trabajo le obligará a replantearse un proyecto que hasta entonces veía con escepticismo: dedicarse a la venta ambulante de comida en un camión acompañado precisamente por su hijo y por su mejor amigo. Para su sorpresa, lo que en un principio toma con cierta desgana acabará derivando en una posibilidad para dar rienda suelta a sus propuestas creativas y, al mismo tiempo, para acercarse de nuevo a su familia.


Jon Favreau guioniza, dirige y protagoniza Chef. Él se lo guisa, él se lo come... ¡nunca mejor dicho!

Lo sabemos: estáis pensando... "¡Oh, no, más de lo mismo! Ese tío que, tras perderlo todo, vuelve a triunfar con su esfuerzo y dedicación y, de paso, recupera a su familia..." A ver, algo de eso hay, no os lo negaremos, pero hemos palpado una diferencia fundamental con respecto a esas típicas comedietas americanas que nos dan vergüenza ajena. Y es que Jon Favreau (guionista, director y protagonista de la peli) ha evitado caer en moralinas y en discursos éticos y se ha currado una historia para imbuirnos de buen rollo. Para hacernos pasar un buen rato, y nada más. Porque Chef es, ante todo, entusiasmo, vitalidad, alegría. Es una película simpática, sencilla, amable, casi una fábula, que se deja ver con gusto. Lejos de aparecer como una comedia desternillante (no esperéis eso: tiene un par de escenas, a lo sumo, que quizá os arranquen la carcajada, pero no más), se convierte en una agradable comedia veraniega que consigue mantenernos la sonrisa durante casi todo el metraje.

La importancia que las nuevas tecnologías tienen hoy en día en nuestras vidas se refleja en el guión, donde twitter tendrá una importancia destacada en el desarrollo de la trama. Muy vistosa, por cierto, la forma en que nuestros amigos de efectos visuales han conseguido mostrarnos en pantalla los tweets que van y vienen a lo largo de la historia.

Twiter tendrá una importancia destacada en la trama. Para bien y para mal.

Hay que decir que Jon Favreau ha sabido rodearse de un plantel de secundarios de aúpa: Dustin Hoffman, Oliver Platt, Bobby Cannavale, dos bellezones como Sofía Vergara y Scarlett Johansson (la segunda, capaz de subir la temperatura de la sala con el mero hecho de comerse un plato de espaguettis, tira de tablas y le come la sopa a la primera, de planta espectacular pero sosita), y el siempre impredecible Robert Downey Jr., que se adueña por méritos propios de la secuencia más hilarante, con diferencia, de la peli. Mención aparte merecen Emjay Anthony, que interpreta al joven hijo del protagonista, y un inspirado John Leguizamo, que da vida a su mejor amigo en un papel que rezuma optimismo allí donde lo mires. Un guión que tiene el acierto de no asumir riesgos innecesarios y una música de ritmo contagioso que consigue en muchos momentos hacerte mover los pies en la butaca completan la buena puesta en escena. Si bien el final es predecible y apresurado, para entonces el conjunto final nos habrá dejado con tan buen sabor de boca que sabremos pasar por alto este desliz.


Podemos decir que el camión de venta ambulante es casi un personaje más de la peli.

Tened cuidado, eso sí. Porque en la peli los personajes cocinan, cocinan, cocinan. Y comen, comen, comen. Continuamente, salvo breves lapsos, ya sea comida rápida o más elaborada. Cocinan con un entusiasmo contagioso, y comen con apetito, con ganas, degustando ese placer que vosotros y nosotros conocemos bien. Si vais a verla, aseguraos de haber metido antes algo al gaznate u os entrarán unas ganas irremediables de salir corriendo a por una de esas pizzas que se venden en ciertas cadenas de cines.

No será la peli de vuestras vidas. Pero, si disfrutáis de ella como nosotros, garantizaréis dos horas de pura diversión. Que no es poco.

¡Saludos culinocinéfilos!

jueves, 31 de julio de 2014

¡¡SIMIOS A GOGO!!

Debo ser de los pocos a los que El Origen del planeta de los simios le pareció una peli muy floja. La revisé justo antes de ir a ver la nueva y sigue teniendo unos cuantos problemas de guión que con algo de imaginación la hubiesen puesto a un gran nivel.

Así que cuando fuimos a ver El Amanecer del planeta de los simios iba con algo de escepticismo a pesar de las buenas críticas que se oían. Por suerte está es una de esas segundas partes mejores que la primera.

Fantástico el cartel de la peli, los simios empiezan a dominar a otros animales.

En el apartado técnico se ha mejorado, los grupos de simios si que siguen pareciendo bastante digitales pero cuando el número se reduce es verdaderamente alucinante los matices y las interpretaciones que les han sacado a los actores.

La historia viene 10 años después del Origen con una tierra arrasada por el virus simio, quedan pocos humanos y para su supervivencia necesitan entrar en el territorio simio y contactar con ellos. Los humanos quedan en segundísimo plano y de hecho es lo más flojo de la peli. Ante las actuaciones simias los humanos no dan la talla, quizá el actor protagonista ha sido un error, con alguien  más carismático esa parte hubiese ganado. Aunque da la sensación de que está hecho adrede para que sean los simios los que queden de muerte a nivel técnico e interpretativo.

La historia de los simios nos cuenta como viven, como han evolucionado y como esa evolución en su inteligencia les traerá lo mejor del progreso y lo peor. Los humanos en conjunto seguimos siendo malos, y los simios conforme se nos van pareciendo aprenden también lo peor de nosotros.

Al final César es un simio bastante bonico y razonable, pero aquí da un miedo que te cagas.

Como siempre no entraré en más detalles del argumento para no reventaros la peli. Comentar que es entretenida de principio a fin, tiene mensaje, intriga, grandes escenas, buena música muy bien usada y actuaciones que dejan con la boca abierta. Si bien la podemos considerar el mejor blockbuster del verano, creo que tampoco es una obra maestra, aunque sin duda verla en el cine es lo que debería hacer todo buen cinéfilo y amante de la ciencia ficción.

Queda mucha historia simia por contar y si al menos mantienen el nivel, estaremos encantados de seguir acudiendo a las salas de cine a ver como evoluciona esta nueva raza.

Antes de despedirme, desearos que continuéis disfrutando del verano y aunque no cerramos el blog por vacaciones quizá notéis algo de falta de actividad.

Y recordad en verano, a cenar y al cine!!

jueves, 10 de julio de 2014

OPEN WINDOWS: LAS VENTANAS INDISCRETAS

Que Nacho Vigalondo es una rara avis dentro del panorama cinematográfico español es un hecho. Nos sorprendió en 2007 con su espléndida ópera prima Los cronocrímenes, un thiller sazonado con viajes en el tiempo donde ya ponía de manifiesto su estilo de cineasta arriesgado y rompedor. Planteaba algo diferente a lo habitual en nuestro cine y eso en Cocina Paradiso, como sabéis, hace que nos mojemos los pantalones.


El reciente estreno de su tercer largo, Open Windows, nos pilló de vacaciones en Oviedo y no pudimos resistir la tentación de irnos quemando rueda hasta los cines de Los Prados para ver la peli lo antes posible. El resultado: una gozada visual que ahora queremos compartir con vosotros.



El cartel de la peli. La cara de susto de Elijah Wood no es para menos...

En Open Windows, una co-producción internacional rodada en inglés, Nick (Elijah Wood) ha ganado una cena con Jill Goddard (Sasha Grey), su actriz fetiche, en un concurso por internet organizado con motivo de la promoción de su última película. Cuando la cita entre ambos es suspendida a causa de los antojos de la caprichosa actriz, un desconocido, demostrando unas pasmosas habilidades como hacker, le ofrecerá a Nick la posibilidad de espiar a Jill durante el resto de la noche desde su propio portátil como ningún otro fan podría soñar jamás. Pero pronto caerá en la cuenta de que se ha involucrado en un peligroso juego que le viene demasiado grande.


Partiendo de esta premisa Vigalondo riza el rizo y nos ofrece un thriller innovador, excitante, que se apoya no sólo en una trama compleja, con múltiples recovecos, giros y trampas, sino también en una puesta en escena visual realmente audaz, donde la pantalla tradicional es sustituida por la de un ordenador portátil y la sucesión de planos por ventanas que se abren una tras otra en la pantalla del portátil, consiguiendo de esta forma que la historia se desarrolle con un ritmo vertiginoso. El que haya sido rodada en tiempo real añade una dosis adicional de suspense que nos atrapa aún más si cabe, hasta el punto de meternos en la piel de Nick y experimentar, como él, que alguien ha conseguido controlar nuestro PC y nos está haciendo la pascua. El clímax de la peli es largo, extenso, tanto que por un momento nos lleva a pensar que Vigalondo ha sido víctima de su propio guión, se ha perdido y va a dar al traste con una historia prometedora, pero sólo es otro truco más: al final todo cuadra, las piezas encajan y el cierre es coherente y, al menos para nosotros, inesperado.




La sucesión de ventanitas que se abren en la pantalla como si estuviesen poseídas por el reggaeton os obligará a estar atentos en todo momento para no perder detalle.

Es inevitable la comparación con títulos menores como Fanático, aquella olvidable película en la que un Robert de Niro que ya empezaba a perder los papeles (los buenos papeles como protagonista, entendámonos) interpretaba a un fan obsesionado con su ídolo del béisbol. Pero también con obras maestras como La ventana indiscreta, esa maravilla de Hitchcock de la que Open Windows es digna heredera porque, como en aquélla, nos mete de lleno en la piel de un tipo normal que de pronto se ve envuelto en una situación que le supera pero de la que, sin embargo, se mostrará reacio a escapar. Y es que, en el fondo, lo que Nacho Vigalondo ha conseguido es adaptar a las nuevas tecnologías el buen cine de suspense.


Todo ello con la virtud añadida de que, aun contando con un mayor presupuesto que en trabajos anteriores, ha logrado conservar ese tufillo a cine independiente, a ese cine de autor alejado de las grandes productoras que le ha permitido hacer lo que le ha dado la gana. Y todo por un encargo: según sus propias palabras, le pidieron que elaborase un thriller donde tuviera mucha importancia internet, y se puso manos a la obra; toda una bofetada para quienes hemos contemplado con prejuicios alguna vez los trabajos por encargo, demostrándonos que si hay talento éstos pueden brillar con la misma luz que una obra de autor pura y dura.


Los dos protagonistas, Elijah Wood y Sasha Grey, están correctos, bien integrados en una trama que tampoco exige una interpretación de Oscar que, incluso, casi sería contraproducente porque desviaría la atención de lo importante: la historia en sí. Una música que no desentona y algunos silencios bien intercalados potencian el suspense de la historia.


Sasha Grey protagoniza una de las escenas más turbadoras de la peli. Y no sólo por la incertidumbre de saber si esa bata caerá o no.

Hasta dónde llegaríamos si pudiéramos colarnos en la intimidad de nuestro actor o actriz favoritos es algo a plantearse una vez vista la peli. ¿Dónde acaba la admiración por un artista y dónde comienza la obsesión enfermiza? En otro orden de cosas, a quien escribe estas líneas, que confiesa sus conocimientos de informática a nivel de usuario normalito tirando a torpe, el inquietante protagonismo del hacker desconocido le ha dejado un regusto de mal cuerpo: acojona la facilidad con la que alguien pudiera llegar a controlar tu ordenador y, con ello, acceder a tu vida y liarte una buena, algo quizá más real de lo que pensamos.


En definitiva, buen cine de suspense, una historia y una propuesta originales, morbo, algo de trasfondo en que pensar, algún que otro cameo divertido,... Por supuesto, os la recomendamos. Sólo queda que vayáis al cine y nos contéis vuestras impresiones.


¡Saludos culinocinéfilos!