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domingo, 22 de junio de 2014

SANGRÍA DE SIDRA

Ha llegado el veranito y el cuerpo nos pide algo refrescante. Qué mejor que una receta original de la tierrina como es la sangría de sidra para quitarnos los agobios del calor.

Aunque cada vez se estila más, no creáis que es una bebida que en Asturias pueda encontrase en todos los bares y restaurantes. Ni siquiera en todas las sidrerías. No diremos que es difícil dar con buenas sangrías, ni mucho menos, pero bien es cierto que en algunos de los locales donde la ofrecen pecan de servirla con escaso sabor o muy pasada de alcochol. ¿La razón? La sangría de sidra rehuye las prisas y, quizá en mayor medida que otros combinados, pide tiempo y cariño en su elaboración para que resulte realmente sabrosa.

Hoy os enseñaremos a hacer una sangría de sidra deliciosa, refrescante, sin demasiado alcohol y que entra muy, muy bien. Perfecta para llevar mejor los calores estivales.

NECESITARÉIS (para 4 personas):

- 1 botella de sidra natural.
- 2 manzanas
- Azúcar.
- Cointreau.
- Brandy.
- 20 cl. de Fanta naranja.
- 20 cl. de Fanta limón.
- Agua de soda o seltz o, en su caso, gaseosa.
- 1 ó 2 naranjas.

Los ingredientes para preparar una refrescante sangría de sidra.

¡Al tajo!

Antes de ponernos con la sangría en sí habremos de llevar a cabo una labor previa: lavaremos las dos manzanas y las picaremos en dados, sin pelarlas. Las pondremos en un cuenco, echaremos 4 ó 5 cucharadas soperas, generosas, de azúcar y dejaremos en maceración 1 ó 2 horas.

No seáis tacaños con el azúcar. Si, total, ya es tarde para la Operación Bikini...

Pasado ese tiempo, comenzaremos con la elaboración de la sangría. En una jarra grande vaciaremos la botella de sidra y agregaremos 20 cl. de Fanta naranja, 20 cl. de Fanta limón (en ambos casos hemos utilizado Fanta Zero, ¡para que luego digáis que huímos de lo light!), 1/2 copa de Cointreau y un golpe de Brandy. Dependiendo de nuestras preferencias, echaremos agua de soda o seltz al gusto si queremos secarla o, en su caso, gaseosa para endulzarla; nosotros nos decantamos por la gaseosa (¡Casera, qué coño, y si no, nos vamos!) pero, repetimos, eso va en gustos.

Tampoco hay que escanciar la sidra para echarla a la jarra, ¿eh? Florituras, las justas.

Y nuestro ingrediente diferenciador: el zumo natural de 1 ó 2 naranjas, que no veréis en las sangrías de sidra que tomáis por ahí. No uséis zumo de naranja enlatado, tomaros el esfuerzo de sacar el exprimidor del armario de la cocina, haced un zumito de naranja natural (¡todo sea por el sabor!) y añadidlo al resto de ingredientes, usando un colador para evitar que los restos de pulpa de la naranja caigan en la sangría y produzcan una sensación incómoda al beberla. Comprobaréis que la naranja le da un punto singular.

Un poco de zumo de naranja: un ingrediente diferenciador que hará especial vuestra sangría de sidra.

A continuación agregamos las dos manzanas picadas en dados ya maceradas, cuidando de aprovechar bien todo el poso de azúcar que queda en el cuenco.

Rebañad bien el poso de azúcar que queda en el cuenco, no seáis tiquismiquis.

Removemos todo bien (con una cuchara de palo, a ser posible) y guardamos en la nevera el tiempo suficiente como para que, por una parte, la mezcla adquiera el sabor dulce de la fruta macerada y, por otro lado, la sangría nos quede bien fría (si hemos tenido los ingredientes en la nevera antes de ponernos en faena, ya tenemos medio trabajo hecho). Aconsejamos no echarle hielo, para evitar que pierda sabor.


Removed con brío, como si fuerais brujos (o brujas, que de todo hay) preparando sus pócimas.

¡Y lista para tomar! Repetimos: bien fresquita.

Esta es la sangría de sidra que nosotros hacemos y que a nosotros más nos gusta pero, como suele ocurrir, hay múltiples variantes. Hay quien, además de los tacos de manzana, añade trozos de melocotón, de naranja o de limón. O quien sustituye la Fanta por zumo de manzana embotellado. Algunos prefieren ron, licor de manzana verde o Martini al Cointreau y al Brandy. Hay mil y una recetas, pero nosostros hemos encontrado en ésta la que mejor sabor nos deja.

El resultado final: una deliciosa sangría de sidra, ideal para mitigar los ardores veraniegos. Los producidos por el sol, queremos decir.

Es importante el detalle inicial que os comentábamos de dejar macerar previamente las manzanas con el azúcar 1 ó 2 horas. Muchas recetas de sangría de sidra mezclan todos los ingredientes a la vez (manzanas y azúcar incluidos) y dejan que que el conjunto vaya cogiendo sabor mientras se enfría. Nosotros pensamos que esa maceración previa le da un valor añadido. Si vais justos de tiempo podéis mezclar todo a la vez; pero, si os lo podéis permitir, seguid nuestro consejo. ¿Tardaréis más tiempo? Sí, pero el resultado merecerá la pena, os lo aseguramos.

En cuanto a las cantidades, las que hemos usado hoy dan para algo más de un vaso grande para 4 personas. Pero las cantidades que tengáis que utilizar dependerán de cuánto bebáis vosotros y, llegado el caso, vuestros invitados. Eso ya lo iréis calculando vosotros mismos. Tened en cuenta que en verano una buena sangría entra de maravilla y los comensales suelen ceder con facilidad a la tentación de rellenar sus vasos, así que no descartéis tener que aumentar las cantidades que os marcamos como referencia. Eso sí... ¡sin cambiar las proporciones!

Si tenéis invitados en plan reunión familiar, cumpleaños o similares, lo más probable es que con una jarra no sea suficiente y os veáis obligados a preparar la sangría en una olla o en un perol enorme. Sin problema, saldrá tan deliciosa como en la jarra. El inconveniente con el que os encontraréis es que cuando la pongáis a enfriar tendréis la impresión de que la olla o perol ha adquirido las dimensiones de Hulk y que la nevera es la protagonista de la película Cariño, he encogido al frigorífico... No os preocupéis, también nos pasa. No os quedará más remedio que demostrar vuestras dotes con el Tetris para hacer sitio al recipiente en la nevera. Chupado. ¿O no?

¿Qué? Fácil no, ¿verdad?... ¡Facilísima! Ya sabéis: como siempre, os animamos a que probéis a hacer vosotros mismos una deliciosa sangría de sidra (¡qué bien entra, con estos calores!) y que, por supuesto... ¡nos enseñéis el resultado!

¡Saludos culinocinéfilos!

domingo, 6 de abril de 2014

TARTA TRES CHOCOLATES

Esta es una tarta para los muy chocolateros. Está de muerte. De muerte, de muerte, de muerrrrte!!!! Desde luego que ligera no es, de hecho es una bomba de calorías. Pero si te gusta el chocolate no puedes dejar de hacerla. Al menos un día. Por tu cumpleaños. Es cremosa, no excesivamente dulce si no le añades azúcar extra, y con mucho sabor a chocolate. Es un imprescindible. Triunfa allí donde va... Y si no, ya me contaréis! 

tres chocolates, o como la llaman en casa: "LA TARTA"

Hay varias recetas por Internet para hacer esta tarta. Con más o menos leche, con más o menos nata, con o sin azúcar añadido... Yo sigo la receta casi clavada (con ligerísimas modificaciones en alguna cantidad, y que yo suelo "aderezar" la base de galletas con especias) del magnífico blog "Velocidad cuchara" del que soy fan desde hace mucho tiempo. Si se da el extraño caso de que no lo conozcáis (su grupo de Facebook tiene más de 20000 seguidores) os lo recomiendo. Eso sí, el 99% de sus recetas son para Thermomix, aunque como siempre digo, la Thermomix lo que te ofrece sobre todo, es tiempo. Sin ella podéis hacer la mayoría de las recetas, de hecho en esta entrada, lo que he hecho es adaptar su receta para hacerla sin la famosa maquinita, para que cualquiera podáis disfrutar de esta joya mega-calórica!



NECESITAS:
- Un paquete de galletas María
- 80 gramos de mantequilla
- 250 gramos de chocolate negro
- 250 gramos de chocolate con leche
- 250 gramos de chocolate blanco
- un brik de medio litro de nata para montar
- 700 gramos de leche entera
- 3 sobres de cuajada
- opcional: Canela, esencia de vainilla, u otras especias al gusto para la base.
Nota: En el blog de velocidad cuchara, la cantidad de nata total es de 600 gramos. Yo lo reduzco a 500, sobre todo, porque los envases que compro son de 500 gramos, así que quiero evitar que me sobre más de medio envase abierto. El resto lo compenso con leche.

PREGUNTAS FRECUENTES:
- ¿se puede hacer con otras galletas? Sí, las de tipo digestive van bastante bien, y en general cualquiera que se pueda triturar bien, quedando en polvo. no usar las que lleven mucha grasa, como las de mantequilla o las rellenas, la base quedaría muy blanda  y grasienta.
- ¿qué chocolates uso? Los mejores que te puedas permitir, es el sabor de la tarta.  Yo uso el negro puro de Valor, y los otros dos de Nestlé.
- ¿puedo hacerla sólo con nata, sin leche? Sí. Quedará todavía más cremosota, y por supuesto el doble de pesada. Puedes, pero no es necesario, así sale buenísima.
- ¿y sin nata, sólo con leche? También puedes. Si quieres puedes hasta hacerla íntegramente con leche desnatada. Ahora: La nata le aporta una cremosidad que jamás le dará una leche desnatada. Yo, que si la hago, es una vez al año y para celebrar algo (es decir, me como un trozo y el resto se queda en la casa visitada) recomiendo seguir la receta tal cual. 
VARIACIONES
- si alguno de los chocolates no te gusta, hazla con dos, o incluso con uno sólo. 
- también queda bien sin la base, servida en vasitos individuales, o con las tres capas, o sólo con una, está buenísima y es un buen postre para celebraciones, que puedes tener hecho del día anterior.
- a la base, puedes añadirle canela, unas gotas de esencia de vainilla, ralladura de naranja, una mezcla de nuez moscada, clavo y jengibre... En fin! Cualquier aromatizador que te guste como combina con el chocolate.

Y por fin, a la receta: te salen 10-12 raciones y las cantidades van ideal en un molde de 22-24 cm. Ideal si lo tienes desmontable.
Las tres capas bien pegaditas

Lo primero, es triturar las galletas hasta que te queden en polvo. Puedes hacerlo con tu batidora manual, o metiéndolas en una bolsa cerrada y pasándole un rodillo hasta que estén trituradas. En Thermomix, 10 segundos velocidad progresiva 5-7-10
Si lo deseas, añade aquí la canela, la vainilla, la ralladura de naranja, o las especias deseadas. 
Ahora mezclamos con la mantequilla. Si has usado batidora (en Thermo mete la mantequilla ambiente y dale unos segundos más a velocidad 5) puedes meter la mantequilla ablandada y triturar unos segundos más, hasta obtener una masa homogénea. Si has usado la bolsa, derrite la mantequilla unos segundos en el microondas (que no hierva) y mezcla en un bol con una cuchara hasta tener la consistencia deseada. 
Polvo de galletas con mantequilla

Ahora con el dorso de una cuchara, apretar bien, de forma que te quede una base lisa y del mismo grosor en toda la superficie.
Ya tenemos lista nuestra base

Reserva en la nevera mientras haces la primera capa. Pon 165 gramos de nata en un cazo, y añade leche hasta llegar a 400 gramos. Ponlo a fuego lento hasta que esté humeante. Aparta un momento del fuego y añade el chocolate negro que habrás troceado anteriormente. Remueve hasta que esté totalmente derretido, añade un sobre de cuajada y vuelve a llevar a fuego lento. Ahora la clave es NO PARAR DE REMOVER. Mantenlo al fuego hasta que comience a hervir. Entonces, retíralo del fuego e INMEDIATAMENTE (si te descuidas empieza a cuajar rápidamente) vuelca sobre la base de galletas. Puedes hacer caer la crema sobre una cuchara sopera colocada a unos centímetros sobre la base, de forma que haga un "efecto fuente" esto ayuda a que la crema caliente no caiga con tanta presión sobre un sólo punto. Este consejo lo puedes usar para cada capa. 
En Thermomix: Mezcla todos los ingredientes de la primera capa en el vaso y programa 7 minutos, 90 grados, velocidad 5 y en cuanto termine, vuelca sobre la base rápidamente.


Primera capa lista.

Bien. Ya tenemos la primera capa. Ahora sólo hay que repetir la misma operación con cada tipo de chocolate. Sólo un apunte. Entre cada capa has de dejar pasar unos minutos para que se cuaje un poco y al echar la siguiente no se mezclen las capas. Tras esos minutos, y antes de volcar la siguiente capa, haz en la anterior unas rallas con un tenedor. Esto servirá para que al estar fría, las capas no resbalen. Ya solo tienes que dejar reposar hasta que esté a temperatura ambiente, y luego a la nevera, mínimo cuatro horas, aunque queda genial de un día para otro.



Ah! Un último apunte: entre cada capa, enjuaga el cazo (o el vaso de la thermo) para quitar los restos de la capa anterior y secalo bien antes de comenzar con la siguiente. Aprovecha esos minutos de reposo para hacerlo.
¡Y ya la tenéis lista! De verdad que la tenéis que probar, y por si como a mí, os ha parecido una entrada súper larga, os diré que al final cuesta menos hacer la tarta de lo que parece, así que ¿quién dijo miedo?
Hacerla para vuestra próxima reunión familiar y ya me contaréis.
Besos co-cine-rit@s!

martes, 21 de enero de 2014

CEBOLLA CARAMELIZADA

 
Las tortillas de cebolla de mi madre son míticas. En serio. Podríais preguntarlo a cualquier persona de mi familia y os lo diría. Recuerdo sus tortillas de cebolla desde la infancia. Solía ser el segundo plato cuando el primero era un hervido, y también el de las lentejas.
 
Un poco más mayor descubrí que su truco, no era nada relacionado con la tortilla, sino con la fritura de la cebolla. Sus calamares encebollados son también motivo de ovación general cada vez que los hace, y eso que no tienen ningún misterio... ¿O sí?
 
A veces, si por algún motivo mi madre no estaba en casa y yo me tenía que encargar de la comida de mi padre (que es muy mal comedor) solía hacerle algo con cebolla frita, que es de las pocas cosas que le pirran y por las que no protesta. Y el se lo comía, con una miradilla de... "gracias por el esfuerzo, pero no es como la de la mamá" Así que tuve que ponerme a su lado la siguiente vez que hizo cebolla, a ver si descubría el as que se guardaba en la manga.
 
Todo lo que se de cocinar, las bases al menos, las aprendí de ella, antes de tener edad y motivación suficiente para empezar a leer un poco, e ir aprendiendo algunas cosas (menos de las que desearía). Más tarde entendí que cuando ella bromeaba sobre que sus platos están tan buenos porque se hacen con amor, en realidad no le faltaba razón; es la forma de explicar que las cosas están más buenas si las haces con paciencia, dándole su tiempo a los ingredientes, respetando sus tiempos de cocción y dedicándose a ellas en lugar de estar haciendo veinte cosas a la vez.
 
En fin... Lo que hacía tan especial esa tortilla de cebolla de mi infancia, era que mi madre lo que hacía era caramelizar la cebolla. Pero ella nunca me lo supo explicar así, porque ni ella misma entendía entonces ese término. Para ella era -y es- cebolla frita. Es como ella la ha hecho siempre. Sin más nombres.

 
Hace como un año, compré una Thermomix y mi presentadora quiso que hiciésemos un día cebolla caramelizada porque salía fenomenal. Cual fue mi sorpresa entonces al descubrir que para caramelizarla lo que hacía era añadirle a la cebolla azúcar moreno! Acabé comprando la maquinita, pero jamás la uso para hacer cebolla. Hay cosas que hay que hacer como hay que hacer. Porque además es un placer.
 
Bueno, para no enrollarme más. Que podéis hacer esta cebolla en casa. No es nada complicado, lo único que quiere es tiempo y paciencia. Lo bueno es que puedes hacer un buen montón, porque la que sobre la puedes congelar. Es un acompañamiento perfecto para carnes a la plancha, para tartaletas (mezclada con queso de cabra por ejemplo) para bocadillos (algún día os hablaré del bocadillo Almussafes) y como no, para los calamares encebollados y para la tortilla de cebolla.
 
NECESITAS
 
- 4 cebollas grandes
- 5 o 6 cucharadas de aceite de oliva (hasta cubrir totalmente el fondo de la sartén)
- Sal.
 
La técnica no requiere mucha explicación. Primero, se corta la cebolla en juliana fina (a tiritas) Dependiendo de la preparación, si quieres puedes también cortarla a taquitos, pero yo siempre la suelo hacer en juliana.
 
Una vez cortada, se pone en una sartén amplia con el aceite. Yo lo hago así, en frío, no precaliento el aceite antes. ¿Por qué lo hago así?:
 
Ah!  cebolla! Ingrediente delicado y caprichoso. Es como un niño mimado. Ella quiere tu atención y si se la das, te premiará con una textura y un sabor estupendos. Pero si no controlas bien la temperatura del aceite y está demasiado caliente, es fácil que se te queme, quedando esos puntitos negros en algunos bordecitos. No queremos eso. queremos un color tostado y uniforme y un sabor tirando a dulce y por supuesto, sin ese regusto a quemadillo.
 
Con el aceite y la cebolla ya en la sartén, la ponemos a fuego medio y vamos dándole vueltas mientras el aceite se va calentando. Una vez oyes que la cebolla se empieza a cocinar, se le añade un buen pellizco de sal, se baja el fuego al mínimo y se tapa la sartén, dejando que se cocine poco a poco y a fuego muy bajo.
 
A partir de aquí, lo único que tenemos que hacer es ir moviéndola a menudo, para evitar que el fondo, o algún trocito pegado a la pared de la sartén se queme. No tiene más. Eso sí, el proceso va a durar un mínimo de media hora. Verás como poco a poco, el volumen se va reduciendo y el color se va oscureciendo, hasta quedar de ese tono marrón tan apetitoso. A más tiempo la mantengas al fuego lento, y moviendo sin parar, más se reducirá, y más oscura se hará. Al final te quedará menos de la cuarta parte de volumen de cebolla, así que no te cortes!!
 
¿Como se carameliza? Por los propios azúcares presentes en la cebolla. Poco a poco, con la cocción lenta y el movimiento, se van liberando los azúcares de la cebolla, que se va deshaciendo en el propio agua que también suelta la cebolla y que se evapora muy poco debido a que tenemos la sartén tapada.
 
Debe quedarte con un aspecto jugoso, ni seca ni con demasiado líquido. Si tienes alguno de estos dos "problemas" atento:
 
Si ves que te quedas sin líquido hacia el final de la cocción, puedes añadirle hacia el final una o dos cucharadas de agua y sigues removiendo hasta que ésta se evapore, pero en realidad si sigues las instrucciones, no tiene porqué hacerte falta. También puedes añadirle en vez de agua, un chorrito de vinagre de módena y le da un toque. Los hay aromatizados con los más diversos ingredientes, y puede venirte bien para alguna preparación en concreto pero para la receta básica no te hace falta.
 
Cuando esté casi terminada, si ves que queda demasiado líquido en la sartén, destápala y termina con la sartén destapada, pero sin dejar de mover.
 
¡Ya tienes tu cebolla caramelizada, y sin azúcar añadido!
 
Espero que lo probéis. De verdad que la tortilla con una cebolla bien hecha es un espectáculo, y si no, ya me contaréis!
 
Hasta la próxima co-cine-ritos!
 
 
 

domingo, 22 de diciembre de 2013

PASTEL FRÍO DE PESCADO

Estamos ya en plenas fechas navideñas, y casi todos tenemos alguna comida o cena que hacer. En casa, la Navidad empieza una semana antes, en la que ya por tradición hacemos una cena en casa con mis padres y los de Alfre. Es la antesala de la Navidad, la cenorra que da paso a las grandes citas navideñas. Pero como siempre pilla un viernes noche, necesito ideas que se puedan dejar preparadas con antelación. Suelo dejarme el postre y algún entrante preparado el día antes, y dejar para ese día el plato fuerte y alguna que otra "tontería". El año pasado fuela tarta de foie, queso de cabra y manzana caramelizada. Este año me he decidido por este pastel frío de pescado:

¿A que queda mono?

Es facilísimo de hacer, así que aunque no tengo fotos del paso a paso, (Edito con fotos del paso a paso, ya que lo he repetido) me he decidido a compartirlo con vosotros porque a más de uno le pede solucionar un entrante o primer plato para estas fiestas. 
Es muy navideño, muy resultón, muy fácil de hacer y con ingredientes fáciles de encontrar. Ya veis, lo tiene todo. ¿Os animáis a prepararlo?

NECESITAS

- MEZCLA 1
2 latas te atún escurrido su aceite
3 palitos de cangrejo, en mi caso pescanova frescos
1 huevo cocido
- MEZCLA 2
15 langostinos cocidos y pelados
Una lata pequeña (4 rodajas) de piña natural en su jugo
1 huevo cocido
- APARTE:
Salsa rosa: Mezcla 6 cucharadas de mahonesa con dos de kepchup (puedes sustituirlo por salsa cóctel o sólo mahonesa, a tu gusto)
Pan de molde sin corteza: Yo usé Bimbo alargado para hacer rollitos, pero puedes usar el que quieras. En mi caso, una sola rebanada sobraba para cada capa, así que me tocó recortarla para que encaje. Si usas del normal, tendrás que poner dos rebanadas por capa. Tendrás que recortarlas y encajarlas bien para que no queden huecos.
7 u 8 lonchas de salmón ahumado.
Huevo hilado y aceitunas para decorar.

NOTA: Yo he usado un molde de silicona de 23 cm. de largo, 10 de ancho y 7 de fondo. Si usas un molde mayor tendrás que añadir más cantidad de salmón y mezcla. El molde de silicona desmolda muy bien con esta preparación. Si usas otro tipo de molde lo primero que tienes que hacer es forrarlo con papel film de forma que el papel sobresalga por los lados para ayudar a desmoldar.

Ahora vamos con la preparación: 
En dos recipientes distintos, trocea a trocitos pequeños cada una de las mezclas, y añade salsa rosa, en cantidad suficiente para que empaste bien la preparación. No demasiada, para que no quede tan pesado.


Ahora vamos a montar el pastel:
Forra tu molde con las lonchas de salmón. Este paso es importante hacerlo con mimo, ya que al desmoldar será la parte de arriba. Ve colocando el salmón superponiendo un trozo de cada loncha sobre la anterior, de forma que quede cubierto tanto el fondo como los laterales del molde. Si usas un molde pequeño, como yo, lo bueno es que cada loncha da para el fondo y laterales, así queda más bonito al desmoldar. Pero si no no pasa nada, las vas superponiendo y ya está.

Corta la rebanada de pan de molde para que encaje bien en el fondo del molde. Unta con un poquito de salsa rosa la rebanada de pan y encájala en el fondo del molde, con la parte untada en contacto con el salmón. Ahora vierte la mezcla 1 encima, apretando un poco con el dorso de una cuchara.
Pon encima otra rebanada de pan de molde. Ahora vierte la mezcla 2. Aprieta con la cuchara. Terminamos con la tercera rebanada de pan de molde y si sobra salmón por los laterales mételo hacia adentro para que al desmoldar quede recogidito.

Para terminar, cubre con papel film y pon un peso encima (por ejemplo una caja de leche) Reserva en la nevera hasta el día siguiente.


A la hora de servir, desmolda con cuidado y decora con huevo hilado y aceitunas. Puedes decorarlo como quieras pero el toque dulce del huevo hilado le va de maravilla!

¡TACHAAAAAN! Lo tienes listo. Y lo mejor, es que puedes poner los ingredientes que quieras, a tu gusto.


Ahora sólo queda disfrutar de la reunión con la familia, amigos o seres queridos. 
FELIZ NAVIDAD!!!!
 

jueves, 7 de noviembre de 2013

ESPIRALES DE HOJALDRE PASO A PASO

Estamos a primeros de noviembre, pero ya es Navidad en el Corte Inglés, en Carrefour, y en todas las grandes superficies. Por ejemplo Mercadona lleva ya casi un mes vendiendo turrón, mazapán e incluso polvorones. Es oficial. Es el momento opíparo por excelencia, la época de los dulces y las comidas elaboradas que habitualmente no hacemos.
Yo me resisto a iniciar ya la senda de los kilos navideños, la verdad. Pero voy a empezar a dejaros por aquí algunas ideas, en nuestra línea: Facilitas, económicas y que te hacen el apaño si se presenta una merienda con amigos, o para acompañar un café, porque aceptémoslo: cuando llega una de estas celebraciones, da igual si te has sentado a cenar a la mesa de Howarts, en la de los niños perdidos o si te ha invitado a comer Obelix, que parece que si llega el café y no sacas el dulcecito, no es Navidad.

Ya os he mostrado en algún post mi afición por las masas frescas de hojaldre. Se venden en cualquier supermercado y Son muy versátiles, te aguantan varios días en la nevera, o puedes tenerlas congeladas y sacarlas si te llega la ocasión.
 Pues bien, hoy traigo un paso a paso para crear éstas espirales tan chulas. 




Realmente puedes ponerles el relleno que quieras. Éstas son de la famosa crema de "leche, cacao, avellanas y azúcar" pero ¿qué te parece con una crema de turrón, y espolvoreado con un poquito de almendra crocanti? ¡Pues buenísimo, la verdad! ¡Y fácil, fácil, fácil! Te cuento: 
Extiende sobre un papel vegetal una lámina de hojaldre fresco y estíralo un poco con las manos porque siempre se encoge un pelín por estar enrollado y frío.  Después, extiende una buena capa del relleno elegido


Cubre con otra lámina de hojaldre. No hace falta sellar como hacemos con las empanadas, y no pasa nada si ambas planchas no cuadran a la perfección. Lo importante es no sufrir, que esto salir, sale! Ahora cortala con un cuchillo de filo o cortapizzas a lo ancho, tiras de poco más de un dedo de grosor. 

Intenta hacerlo en línea recta, pero si no no pasa nada. Yo soy de lo más torpe, como verás en las fotos de abajo, pero aunque te salga una línea torcida no sufras! Que al enrollar no se notará!

Bien: Ahora viene la parte delicada, te lo cuento paso a paso: 
0.- Precalienta el horno a 200 grados.
1.- Separa un poco la primera tira cortada y poco a poco, desde el centro a los extremos ve girando con cada mano hacia un lado. Lo harás mejor si la mantienes apoyada sobre la mesa. Tienes que conseguir una espiral.
2.- sin levantarla de la mesa, ve enrollándola ahora sobre sí misma para formar un "Caracol"
3.- Para terminar, mete el último extremo debajo de la roseta que has creado para que no se te abra en el horneado. 
4.- Ya tienes tu primera espiral. Repite el proceso con cada tira hasta terminar y ve dejándolas sobre el papel vegetal.
5.- Pincela con huevo batido para darles un poco de brillo.




Una vez hayas terminado, hornea hasta que estén doradas, más o menos 15 minutos. 
Si quieres puedes decorarlas con brillo pastelero, azúcar glass o almendra crocanti.


Ya tienes tus espirales! prueba, verás que es más fácil hacerlas que lo que resulta escribir la receta! Y triunfas fijo! Y si no, ya me cuentas...

domingo, 13 de octubre de 2013

RECETAS DE CINE: BOEUF BOURGUIGNON

¡ESTRENAMOS SECCIÓN EN EL BLOG!
BIEEEEEENNNN!!! Aplausos, tambores, fuegos artificiales!!
 
¡Ñam...!

Esta sección es a la que más cariño le tenemos. Y es que es nuestro "leiv motiv", unir la cocina y el cine. Pero como ya os comenté en algún post anterior quería estrenarlo con esta receta de la peli Julie & Julia y por unas cosas y por otras se iba quedando atrás. 
Luego fuimos un finde a Madrid a ver a unos amigos, y Patri, de la que ya os he hablado nos sorprendió con este plato. ¡Que bueno estaba! Ella me dio la idea de añadir un poco de Bovril al estofado, y me pareció genial. Cachis! Un producto más a engrosar los "imprescindibles" de mi despensa.
Pero es que encima llega Alfre un día a casa y me regala esta preciosidad.


Estas cazuelas son un auténtico lujo!

Ya no había excusas posibles, así que finalmente me hice mi propia adaptación de la receta, y la verdad es que es un plato que hay que compartir. Está espectacular, la puedes hacer el día anterior y vas a quedar de miedo.

Ya os contó Alfre en este post que la peli sólo se puede definir como "deliciosa". Si te gusta la cocina, o simplemente comer, te darán ganas inmediatamente como a mí, de probar alguna de sus recetas. Y si no, pues lo gozas sencillamente con la enorme Meryl Streep, que está "para comérsela". Y si no me creéis, os invito a que después veáis este vídeo de la auténtica Julia Child preparando este mismo plato. Está en inglés, pero se entiende bastante bien, y así veis la curiosa entonación de esta mujer que enseñó a cocinar a miles de americanas.

 
Así que chicos, si no la habéis visto aún ¡al vídeo club! Y la hayáis visto o no ¡a la cocina! 
Yo estreno las "Recetas de cine" con una adaptación de este sabrosísimo plato, pero seguro que volveré a nombrar esta peli para la sección porque hay cada recetaza de las de chuparse los dedos hasta los sobacos.

Julia Child hace esta receta en el horno, y aunque mi primera intención fue hacer lo mismo, por aquello de ser fiel al original, al final terminé pensando que tener el horno en marcha dos horas y media o más era un gasto de energía innecesario ¡Ozú, como está de cara la luz!, sobre todo porque ya había probado el de Patri que lo hizo al fuego y sabía que funcionaba igual. Así que yo lo hice en mi fuego, de gas. Pero si queréis hacerlo como en la peli, una vez todos los ingredientes en la cazuela debéis meterlo en el centro o una guía más abajo, tapado y a fuego bajo, sobre los 150 grados.

Aviso a navegantes: necesitas un mínimo de tres horas para la preparación de este plato. Un estofado de este tipo no quiere prisas, y si se la metes te lo hará pagar con una carne dura. Así que calma, mucho chup-chup, y a disfrutar de la cocina!

NECESITAS (4 PERSONAS)
- 1 Kg. de carne de bovino. En mi caso morcillo de ternera, cortado en trozos más bien grandes.
- 2 cortadas gorditas de panceta fresca.
- 1 cebolla medianita.
- un par de dientes de ajo.
- 2 zanahorias grandes, o 3 más pequeñas.
- Sal y pimienta.
- 8 cebollitas francesas.
- Un par de cucharaditas de postre de concentrado de tomate.
- 2 cucharaditas de Bovril diluidas en un vaso grande de agua (o caldo de carne si lo tienes hecho)
- 1 botella de vino tinto. Yo a falta de un buen vino de borgoña a mano, puse un Rioja joven, y el resultado fue estupendo.
- una hoja de laurel.
- Romero y tomillo, si lo tienes fresco, mejor!
- una docena de champiñones y otras tantas patatitas baby para guarnición.

Lo primero, ponemos aceite a calentar en una sartén. Ponemos la cebolla y el ajo a pochar a fuego bajo-medio. Mientras, cortamos la panceta en tiras. Una vez la cebolla esté transparente añadimos las tiras de panceta. Salamos. Aprovecha este ratito para secar la carne con papel absorbente y salpimentarla. Una vez ligeramente dorado volcamos a la cazuela. En la misma sartén sellamos bien los trozos de carne, hasta dorarlos. Ahora echa un chorrito de vino a la sartén y rasca el fondo con una cuchara de madera y vuelca a la cazuela. 


Ya puedes poner la cazuela a fuego bajo. Ahora, echa en un bol el concentrado de tomate y el Bovril. Añade un vaso grande de agua y disuelve. Añade a la cazuela. 


Añade el vino hasta cubrir la carne y pon la hoja de laurel. Mueve un poco todo, tapa la cazuela y déjala a fuego bajo. Estará así un mínimo de dos horas y media.

Mientras se nos hace el estofado vamos a preparar la guarnición. Limpia muy bien las patatas sin pelarlas y ponlas a cocer en otra cazuela a fuego lento hasta que estén hechas. Reserva.

Cuando nuestra Boeuf bourguignon ya lleve al menos una hora al fuego, pelamos las zanahorias y las cortamos en tres o cuatro trozos grandes. Las metemos en la cazuela. Después salteamos las cebolletas con una nuez de mantequilla en una sartén, y de nuevo a la cazuela. Al guiso sólo le falta tiempo.
Cuando lleve al menos dos horas prueba el caldo. Si se ha consumido mucho puedes poner un poco más de vino para cubrir la carne. Si es necesario rectifica de sal. Añade la rama de tomillo y de Romero, o las hierbas secas.

¿Veis cuánto ha reducido el caldo?


A las dos horas y media prueba la carne. Debería estar muy tierna y sabrosa. Si no es así déjala otra media hora.

Cuando quede poco para apagar el fuego, prepara la guarnición: Limpia y corta los champiñones a cuartos y saltéalos en un poco de aceite de oliva mezclado con una nuez de mantequilla hasta que estén dorados. Añade sal y reserva. En la misma sartén ponemos las patatas cocidas, sólo para que se dore ligeramente la piel y calentarlas si se han enfriado. 
Servimos la guarnición en una fuente, y el estofado en otra.
 
 
Sólo os queda disfrutar de este estofado sabrosísimo, digno de cualquier día de fiesta.
 
Para chuparse los dedos... y media barra de pan


Hasta la próxima Julia. Y a vosotros: Bon appétit!

lunes, 20 de mayo de 2013

PASTEL DE FOIE, QUESO DE CABRA Y MANZANA.

Este fin de semana, hemos recibido la visita de nuestros amigos Miguel y Ana, que han venido desde Madrid. Ya os he hablado de ellos en algún post anterior. Curiosamente, aunque nos conocemos ya de varios años, nos hemos visto pocas veces, y en tres provincias distintas.

Ésta vez ha tocado Valencia, les hemos enseñado la ciudad, y aunque un fin de semana da para poco, hemos dado un paseo por el casco histórico, por el mercado central, por el antiguo cauce del Túria, en la zona del palacio de las artes y las ciencias. Hemos podido dar un paseo por la playa de la Malvarosa, y visitar el museo fallero. Y con una agenda tan apretada, también ha habido tiempo para los míticos desayunos de Ana (Es la persona que más disfruta en el mundo con los desayunos, que le llevan un mínimo de una hora en la que goza con frutas, lácteos, dulce, salado y todo lo que se le ponga por delante) y para buenas sesiones alrededor de la mesa.

Como había tantas cosas que hacer, no quería pasar mucho rato en la cocina, así que el viernes le di una buena paliza a la Thermomix y dejé varias cosas semipreparadas. Así que la receta de hoy va con Thermomix, aunque por supuesto, sin ella también se puede hacer.

La receta, está inspirada en la revista oficial nº 50 de la famosa maquinita, aunque después de hacerla varias veces en casa, la he ido modificando para adaptarla a nuestras preferencias, y porque hay cantidades que siguiendo la revista al pie de la letra no funcionan. Así que aquí os la dejo, espero que os guste.

Corte del pastel.


Nota: Este pastel es mejor hacerlo de un día para otro, porque necesitas que cada capa solidifique antes de hacer la siguiente.

INGREDIENTES:

- Caramelo líquido, comprado o hecho en casa.
- Medio limón
- Una manzana golden.
- 250 gr. de rulo de queso de cabra
- 250gr. de leche
- 100 gr. de foie. Si no tienes, o no te gusta, sustitúyelo por 100 gr. de un paté cremoso, sin tropezones, los de tipo mousse, a la venta en cualquier supermercado.
- Un chorrito de brandy (Unos 15 gramos)
- 8 hojas de gelatina.
- Sal y pimienta

Usarás un molde redondo de 20-22 cm, de aproximadamente un litro de capacidad.

Lo primero, es poner a hidratar la gelatina en un bol con agua fría.

Pelamos y cortamos la manzana en cuartos, y después cada cuarto en gajos finos, y la colocamos en el cestillo con un chorrito de limón para que no se oxide. Ponemos en el vaso 100 gr. de agua, colocamos el cestillo en su posición y programamos 5 min/Varoma/vel. 1 para hacer las manzanas al vapor.

Sacamos las manzanas del vaso y las ponemos (cuidado que queman) ordenadas en la base del molde. Añadimos al vaso dos cucharadas soperas de caramelo líquido y dos láminas de gelatina y mezclamos unos segundos a velocidad 3. Cubrimos con este líquido los gajos de manzana despacio, y esperamos hasta que la gelatina haga su efecto antes de volcar la segunda capa.

Ahora pon en el vaso (no hace falta lavarlo) el queso de cabra, 150 gr. de leche, sal y pimienta y programa 3 min/90ºC/vel 2. Cuando pite echa un vistazo, el queso debe quedar totalmente derretido. Ahora escurre tres hojas de gelatina y como en el caso anterior y tritura 30 segundos a velocidad 6. Así, si quedaba algún grumo, esté quedará disuelto. Vuelca la capa despacio en el molde, haciéndola caer primero a través de una cuchara, para que la crema caiga en cascada sobre la primera capa (Esto es para que no caiga con fuerza y caliente sobre un solo punto, y evitar que se que haga un agujero)

Ahora a esperar a que enfríe esta segunda capa.

Sin lavar el vaso, pon los trozos de foie desvenado, o bien el paté elegido, el brandy, 100 gr. de leche, sal y pimienta, y programa 2 min/90ºC/vel 2. Añade la gelatina restante y tritura 30 segundos, velocidad 6. Deja templar un par de minutos y vuelca sobre la capa de queso a través de la cuchara, como en el caso anterior (ojo que esté bien cuajada la capa de queso antes de echar la de foie) Ahora solo tienes que dejar enfriar a temperatura ambiente, y luego tapar y guardar en la nevera hasta el día siguiente.

Importante: Antes de desmoldar, pasa la punta de un cuchillo por los bordes del molde para favorecer que se suelte bien. Este pastel se corta en cuadrados pequeños y se sirve con tostadas de pan.



VARIACIONES:

- Puedes sustituir el brandy por un chorro de Pedro Ximénez. (Yo lo he probado con ambas cosas y está bueno, es cuestión de gustos, o bien de lo que tengas en casa).
- Puedes sutituir la capa de manzana y caramelo por una confitura de frutos rojos, que también le va estupendamente.

Como siempre, espero que os guste, que la hagáis, la disfrutéis... ¡Y me lo contéis!

Ahh!!! y no quiero cerrar este post sin dar las gracias a Miguel y Ana, que son más majos que las pesetas, y me han regalado este delantal tan chulo y esta tabla de quesos asturianos:

                                                                     Esta soy yo
                                                         


Muchas gracias chicos!!!!!!!